Sobre lo que en 1958 se volvió un terreno baldío en el centro de Buenos Aires, el oscarizado cineasta argentino Juan José Campanella ha levantado nuevamente un teatro que se inaugura este martes con el deseo de ser lugar de reencuentro tras la pandemia.
Pensado para estrenarse en 2020, el teatro Politeama se vio atrapado en el largo confinamiento por el covid que sufrió Argentina. Pero dos años después, Campanella aspira a que se inserte con más bríos en el circuito teatral que lo rodea en la famosa calle Corrientes.
«Me parece que luego de la pandemia, y de la cuarentena especialmente, la gente está necesitando volver a encontrarnos, volver a salir a actividades comunitarias en las que estemos con los demás. Yo lo necesito y creo que muchos también», dice a la AFP mientras los obreros dan los últimos toques al teatro.
Junto a las butacas aún envueltas en plástico, Campanella señala que, a diferencia del cine, el teatro «se está recuperando en todo el mundo».
«Quizás porque en el teatro no solamente te juntás con el público sino que también te juntás con los actores. Somos todos parte de esto y es como una celebración que se siente mucho más alegre, mucho más feliz porque el acto que venimos a ver también está en persona con nosotros», explica.
Buenos Aires ofrece decenas de obras tanto en las grandes salas de la calle Corrientes como en las más pequeñas del teatro alternativo, que trabajan a pleno y es difícil conseguir entradas para el mismo día.







