El Museo de Ipiranga, uno de los más antiguos e importantes de Brasil y que estaba cerrado por reformas desde 2013, reabrió sus puertas al público en Sao Paulo este jueves, como parte de las celebraciones del bicentenario de la Independencia.
“Brasil acaba de ganar uno de los museos más completos y modernos de América Latina”, destacó en un comunicado la administración del Museo de Ipiranga, construido entre 1885 y 1890.
Las obras, que se iniciaron en 2019 tras un largo proceso de evaluación técnica y licitaciones, buscaban revalorizar y ampliar el deteriorado predio de estilo neoclásico, considerado parte del patrimonio cultural brasileño.
La expectativa es que el edificio —llamado oficialmente Museo Paulista de la Universidad de Sao Paulo— reciba hasta un millón de visitantes al año, según el gobierno de Sao Paulo.
Entre su acervo se destaca la obra ‘Independencia Ou Morte’, conocida como ‘O Grito do Ipiranga’, del pintor brasileño Pedro Américo (1888).
Se trata de una representación emblemática de la ruptura entre Brasil y Portugal, que mide 4,15 por 7,60 metros.
Los primeros en visitar el edificio reformado fueron unos 200 alumnos de escuelas públicas, este miércoles, durante el Día de la Independencia y el 127 aniversario de la inauguración.
Al caer la tarde, el museo concebido inicialmente como un monumento volvió a brillar.
El predio alberga 450.000 elementos como obras, objetos históricos y documentos; y la restauración incluyó adaptaciones de accesibilidad y prevención de incendios.
Del acervo, 3.000 elementos fueron restaurados y son expuestos en la reapertura, incluido el famoso símbolo de la Independencia de Brasil.
El público podrá volver a disfrutar del museo de forma gratuita por dos meses.







