Una colección de leyendas animadas sobre crianza mutua y alimentación es la nueva propuesta del Museo Nacional de Etnografía y Folklore (Musef). Mitos sobre la papa, la yuca y el maíz están disponibles desde ayer en plataformas digitales.
Las animaciones se estrenaron a través de la página de Facebook del Musef, como parte de las actividades de la Feria Internacional del Libro en Cochabamba, que se desarrollará hasta el 18 de septiembre.
Con los nuevos trabajos se llegó a seis animaciones que esa institución produjo entre 2021 y 2022. No obstante, se prevé que haya uno adicional que se presente hasta fin de año.
El propósito de los audiovisuales es rescatar la tradición oral, “porque entendemos que en esta memoria mítica está el conocimiento científico local y a través de ella podemos acercarnos a sus ontologías”, resaltó la directora del Musef, Elvira Espejo.
Las tres animaciones tienen que ver con crianza mutua y alimentación, que fue la temática de la Reunión Anual de Etnología de este año.
CONTINUACIÓN.
“Desde 2021, la pandemia nos ha obligado a buscar otras alternativas, en este caso la animación. Quisimos trabajar desde la parte educativa”, agregó la también poeta.
Esa línea de comunicación empezó con las animaciones destinadas a las salas de Lenguajes y Poéticas (en 2021), que planteó una serie de producciones guiadas bajo dos parámetros: encarar todas las temáticas que se aborden en las exposiciones centrales desde el año pasado en adelante; además de difundir relatos abarcando en amplitud las culturas originarias de Bolivia.
Así, el público objetivo son niños y jóvenes, a los que se busca acercar de manera más pedagógica al conocimiento ancestral de los pueblos.
“Ahora estamos presentando leyendas de nuestro territorio, que son interesantes. Mirar desde la producción cómo nacen las leyendas, la de la papa que va hacia los Andes, del maíz de los Valles, y de la yuca de Tierras Bajas”, explicó Espejo.
La Directora del Musef destacó el trabajo investigativo que ha detrás de las animaciones y que está basado en los catálogos que alberga el museo. “Así es que cuando vean a los personajes, éstos van a llevar los trajes con colores muy cercanos a los bienes culturales de esa época”. Un ejemplo de ello son los tintes naturales.
Otro de los propósitos, con el equipo de creación, tuvo que ver con la posibilidad de otorgar un estilo propio a la producción. La institución considera que ese fue el objetivo.
Asimismo, la artista indicó que el proyecto de las animaciones pasará a una segunda etapa con la creación de videojuegos. El trabajo está en actual desarrollo y se prevé que esté disponible hasta fin de año.
Un breve resumen de las tres nuevas animaciones
La leyenda de la yuca Entre los guaraní nació una niña de piel extremadamente blanca llamada Maní. Era difícil que ella saliera a cosechar productos o jugar con sus amigos por la delicadeza de su piel.
Pidiendo a Tupa, dios tutelar del rayo, le permitiera ser más útil para su comunidad, recibió instrucciones precisas de la deidad ubicándose en el lugar donde cayó una tormenta e impactó un rayo.
Paulatinamente comenzó a formar parte de la tierra y se convirtió en una plata de cuyos pies, blancos en extremo salió la mandioca o la yuca, para alimentar.
La leyenda del maíz El origen del maíz surge en el tinku entre los Charca y los Chayanta. Sara Chojllu del ayllu Charcas se casó con Huaru del ayllu de los Chayanta.
Los componentes de ambos pueblos tuvieron que enfrentarse para derramar sangre como señal de abundante cosecha.
Lamentablemente, una flecha perdida del padre de Sajra Chojllu perforó el pecho de su hija. Padre y esposo lloraron su terrible deceso, pero del muerto de la fallecida emergió una planta en forma de flecha denominada sara o maíz para alimentar a los collanas.
La leyenda de la papa El relato sobre el origen de la papa surgió a partir de un conflicto.
Los sapallas tenían buena producción de diferentes alimentos, que provocaba la envidia de los karis, quienes atacaban los sembradíos sapallas y se llevaban toda la producción.
La deidad tutelar de los sapallas les envió unas semillas que germinaban y daban sus productos bajo la tierra.
Las partes visibles como tallos y flores fueron arrebatadas por los karis, que murieron envenenados, mientras que los sapallas recibieron un producto que creció por debajo del suelo.







