Apología del poder es el título de una de las nuevas obras del artista Cristian Laime, quien reinterpreta La última cena. La pieza tiene como protagonista —nuevamente— a su madre, una mujer de pollera que reemplaza a los personajes de la famosa pintura.
En la obra de Leonardo Da Vinci, Jesús y sus apóstoles son hombres. En la de Laime, todos los personajes son mujeres y todas son su madre. En la pintura, de tres metros por 1.65, se puede ver a Amalia Yujra en distintas poses y con diferente ropa.
“He hecho retratos de mi mamá en diferentes temáticas. Y, en algunos momentos cotidianos, verla me recordaba a esta obra. Entonces, me animé a hacer una nueva versión de La última cena, pero más boliviana, más paceña”, contó Laime a LA RAZÓN.
En la pieza, la comida fue reemplazada por cerveza, en referencia a las recepciones sociales. “Cuando hay un acontecimiento importante, nunca falta la cerveza. Entonces, en la obra se ve a las señoras compartiendo. Es una reunión donde uno se embriaga de poder”, agregó sobre el título.
Aunque el trabajo se realizó en un año, cada pose demoró —tanto al artista como a la modelo—, una hora como mínimo. Eso, sin contar el tiempo empleado en el cambio de vestuario y definir cada postura para la idea. Las poses corresponden más bien a un auténtico convivio de “comadres” y no emulan la escena religiosa.
“Tenía la intención de reproducir la obra, pero que tenga un concepto boliviano. No tiene un trasfondo más específico, sino cómo en lo contemporáneo hacemos una especie de sincretismo entre lo religioso y lo andino”, agregó el joven paceño.
Amalia Yujra, su musa, tiene “50 nuevos años” y “se dedica a ser mi madre. Su trabajo es ser modelo”, dice el orgulloso hijo que presenta su primera exposición individual en Santa Cruz.
Cristian Laime Yujra nació en La Paz, en 1988. Se formó en la Academia Nacional de Bellas Artes Hernando Siles, en la especialidad de pintura; además de en la carrera de Artes Plásticas, especialidad en escultura, en la Universidad Pública de El Alto.
Participó en múltiples exposiciones colectivas. Una de las más importantes, la Trienal de Arte Latinoamericano de Nueva York 2022, que se desarrolla actualmente.
Entre algunos de sus reconocimientos están: primer lugar de pintura en el Premio Eduardo Abaroa (Ministerio de Culturas), primer premio en pintura del I Salón de Invierno, homenaje a Gustavo Lara (UPEA), y Gran premio del LXVI Salón Pedro Domingo Murillo 2018.
Apología del poder es parte de la exposición denominada Sin tiempo, que el joven creador inauguró ayer en el espacio Manzana 1 de Santa Cruz de la Sierra.
La exposición, que consta de 18 pinturas, estará disponible hasta el 20 de noviembre.







