La séptima versión del Encuentro de Arte Urbano Ñatinta concluyó ayer con 13 nuevos murales pintados en el Cementerio General de La Paz. El lugar, convertido en una galería de arte al aire libre, luce vistosas obras de artistas nacionales y extranjeros.
Novedosas, coloridas y simbólicas propuestas fueron el resultado del trabajo de seis artistas de La Paz y Cochabamba, además de ocho invitados argentinos y chilenos.
En el laberinto de nichos, los visitantes pueden encontrar las obras al entrar por la puerta 4 de administración y dirigirse al fondo del camposanto.

La actividad, organizada por el colectivo Perrosueltos, busca reflexionar sobre la vida y la muerte a través del arte. Gracias a la iniciativa que surgió en 2016, el Cementerio General es un espacio donde el arte dialoga con la tradición y con las creencias.
“Todo ha ido muy bien. Hemos tenido el apoyo logístico de la administración y terminamos con los tiempos correctos”, dijo a LA RAZÓN la coordinadora del colectivo, Magda Rossi.
PROPUESTAS.
“Es como si fuera un espejo, con fondos de día y de noche. Trato de representar la invitación a abrazar nuestras propias luces y sombras”, explicó la artista chilena STFI trabajó, que en dos muros del lugar.

El cochabambino Die 77 plasmó un personaje navegando en el lago. “Es una metáfora de la eternidad de las almas. Lo temporal de las personas que venimos a visitar el panteón”, dijo.
También de Cochabamba llegó Américo Gonzales, quien presento una historia tipo cómic. Propone una lectura visual entretenida sobre la tradición de Todos Santos. “Es el encuentro que una pareja va a tener en la tierra”.
Watanaz, de Chile, expone dos obras abstractas cuya intencionalidad “fue que las piezas están netamente relacionadas con el viaje hacia la ascendencia del espíritu y la tranquilidad del ser humano”.
Asimismo, la obra de la artista Hef habla sobre “cómo las ñatitas actúan en el plano astral”. En el mural se aprecia la visita de un familiar a través de un sueño.
Con las nuevas propuestas, más de un centenar de murales se lucen en el cementerio paceño.








