La película Tengo sueños eléctricos, de la directora costarricense Valentina Maurel, ganó el primer premio en la 63ª edición del Festival Internacional de Tesalónica, en Grecia.
El Alejandro de Oro de 10.000 euros (10.350 dólares) recompensó «el bello y tierno retrato de la forma de amar los defectos del ser querido», explicó el jurado del festival. La instancia también otorgó al protagonista del filme, Reinaldo Amien Gutiérrez, el premio al mejor actor.
El debut en el largometraje de Maurel cuenta la historia de Eva, una joven de 16 años de padres recién divorciados. Ella vive a regañadientes con su madre y su pequeña hermana, sin embargo, anhela vivir con su padre.
El problema es que el padre tiene arranques violentos y está viviendo una especie de nueva juventud, compartiendo casa con un amigo.
Tengo sueños eléctricos ya obtuvo en septiembre el premio a la mejor película latinoamericana en el Festival de cine de San Sebastián. Es una coproducción de Bélgica, Costa Rica y Francia,
«Siempre hay una gran dualidad en los caracteres de los personajes y de las personas, a veces las mejores cualidades pasan por el mismo lugar que los peores defectos», dijo la directora.
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Otros premios
El premio especial del jurado de Festival de Tesalónica (5.000 euros, 5.175 dólares) recayó en el director suizo Michael Koch por Sur la terre comme au ciel. En el filme narra el amor de una pareja puesto al límite en un pueblo de los Alpes suizos.
La directora japonesa Chie Hayakawa recibió el tercer galardón (3.000 euros, 3.105 dólares) por su Plan 75. El filme aborda la soledad y el envejecimiento de la población en Japón en un futuro cercano.
En total, 11 filmes compitieron por el máximo galardón y unas 200 películas fueron proyectadas en el certamen. El festival este año, estaba dedicado a la «representación de las mujeres» en el séptimo arte.







