Transcurrieron 50 años desde que el actor y dramaturgo boliviano David Mondacca pisó por primera vez las tablas de un teatro. Desde entonces hasta hoy inclinó su vida hacia ese campo del arte. Hoy afirma que “se aproxima el cierre del telón definitivo”.
Ferviente seguidor del escritor, poeta, novelista, periodista, ensayista, dibujante, dramaturgo y docente boliviano Jaime Saenz, Mondacca inició los festejos de estos 50 años de trayectoria y para el 13 de noviembre de este año, fecha en la que subió por primera vez a un escenario, alista 50 obras a las que piensa denominar “50 obras y chau” o “50 años y chau”.
El actor afirma que no ha de-sempeñado su papel (en el teatro) de mejor manera y aquello lo apena; “es así, la vida y el teatro a veces colindan, o sea se avecinan”.
El 13 de noviembre de 1973, Mondacca, que antes había hecho de todo por medio año: utilería, luces, lo que hiciese falta, subió finalmente a escena. La obra, cortita, se llamaba Algo más de dos sueños, de Virgilio Piñeira, y trataba de dos enamorados. “Yo era el chico y Nancy Tejada (ya fallecida), la chica; era una actriz intensa y fuerte, muy afectuosa y amigable conmigo; eran mis primeras armas y ella ya era reconocida”.
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Telón
Entrevistado en el programa Piedra, Papel y Tinta de La Razón, Mondacca sostuvo que hacer lo que a uno le apasiona es difícil y aunque tenía mejores oportunidades de expresar su arte en otro país, prefirió quedarse en Bolivia.
“Había la posibilidad de actuar en otro sitio, había posibilidades. En Canadá estuve en los 80 y encontré a gente que estaba viviendo del oficio (teatro), claro, con 200 o 300 funciones en colegios, una ‘itinerancia’ que te permitía vivir muy bien. Pero dices no, mi país es mi país, quiero ser actor en mi país, difícil, duro, pero así tiene que ser, como decía el titiritero Javier Villafañe: ‘de madera, hermano, de madera, que te pese como una cruz’ ese es el arte”, sostuvo.
Mondacca dice que un actor, para considerarse actor, tiene que ser Shakespeare. Es por eso que hoy realiza una adaptación de Ricardo III, de William Shakespeare.
COVID
“Es decir pensando en que el virus del COVID se había ido y de paso, pensando también en que el virus de estas aventuras golpistas se habían ido. El Teatro Municipal, en esta ficción, se vuelve un hospital COVID y se trunca un proyecto de un actor que había dado 70 años de su vida haciendo teatro, quería ser creo Ricardo III y parece que se muere”, explicó.
Contó que la adaptación es un homenaje a los porteros del Teatero Municipal que conoció, una señora de limpieza y el portero, porque, dice, son ellos testigos de todo lo que pasa en el lugar.
“Los porteros son testigos de todo lo que pasa en el Teatro Municipal. En todos los teatros del mundo son los primeros en tener el texto y además desarrollar un olfato para las obras y deciden hacer las partecitas más importantes de Ricardo III viendo la situación política del país y el COVID. De por medio, deciden jugar, porque no sabían si iban a sobrevivir esta decimoquinta ola, se dice en la obra, y con ese pretexto se cuenta Ricardo III, así que digamos Ricardo III acá en La Paz”.
SAENZ
Respecto a las obras de Jaime Saenz, a quien conoció en vida el actor, dijo que tiene cinco propuestas: los cortos Santiago de Machaca, Aparapita, La vida de Felipe Delgado, Vivir en lo profundo y Aparapa, la ciudad de La Paz.
La productora, directora y puestista de esas cinco obras es Claudia Andrade. “Entonces todo ese imaginario que ve uno en el teatro pertenece a Claudia, yo me ocupo de la escena en vivo y de protagonizar esas cinco historias”.
“Es un colectivo. El teatro es colectivo, no es un arte individual y así hago monólogos y detrás de esos monólogos está Claudia con su producción, con su puesta en escena, su dirección y mucha gente más, sobre todo personas que han sido discípulos nuestros”.
Otros
Citó como ejemplo a Jhazel Vargas, una actriz que ha sido su alumna y que ahora, además de participar en las obras de Mondacca es la diseñadora. “Entonces el señor Jodorowsky decía: Los grupos tienen que estar conformados, tiene que ser directorio, modista, tiene que ser puestista y electricista, en este caso yo soy el aparapita cargo cosas y a veces escribo y a veces actúo”, dijo el actor.
Como un preámbulo a la celebración de los 50 años de arte, Mondacca presentará la obra Pareja abierta un trabajo de los teatristas Dario Fo y Franca Rame. Fue estrenada en 1983.
“Esta es una obra que, en clave de comedia, permite cuestionar el machismo todavía imperante en la sociedad y exponer ante el público los problemas que la rutina puede provocar en el seno de una pareja”, explicó Mondacca.
David Mondacca y Jhazel Vargas encarnan a un matrimonio que, para aliviar el tedio de la rutina, decide que formarán parte de una Pareja abierta.
La obra, que Mondacca define como “testimonial”, cuenta las vicisitudes de un matrimonio que atraviesa una crisis y que, para lidiar con ella, decide eliminar la exclusividad de su relación. El teatrista señaló que la pieza desnuda la complejidad de las relaciones y “nos confronta con nuestra propia mezquindad en nuestro trato con el otro”.
Esta puesta en escena será el 31 de mayo en el teatro Thelonious Musica Hall, ubicado en la Avenida 20 de Octubre, entre Belisario Salinas y Pedro Salazar, en la zona Sopocachi de La Paz. La cita es a las 20.00.







