La música, trajes y devoción toman este lunes las calles de Quillacollo con la realización de la esperada entrada de la Virgen de Urcupiña, la cual mueve a la par la fe de centenares de personas que bailan y peregrinan hacia el templo de San Idelfonso.
“Con fe y devoción a la Mamita María Virgen de Urkupiña, miles de feligreses de las 77 fraternidades recorren las calles de #Quillacollo (#Cochabamba) derrochando alegría, colorido y baile, en la entrada folclórica de la festividad de Urkupiña; una expresión religiosa y cultural considerada la fiesta de la integración nacional; rumbo a su declaratoria como Patrimonio Cultural de la Humanidad”, (sic) destacó el Ministerio de Culturas, mediante sus redes sociales.
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La entrada dio inicio en la mañana, con el paso de la imagen de la Virgen de Urcupiña por las vías del recorrido del evento, alrededor de las 09.00. Autoridades también participaron de este evento cultural.
URCUPIÑA
“He venido a pedir a la Virgencita paz, perdón y reconciliación para todos los bolivianos; la virgencita (de Urcupiña) es la Virgencita de la integración, es la virgencita que permite que los bolivianos de todas partes y de todos los rincones vengan, entonces yo vengo siempre a pedir eso”, expresó el alcalde de La Paz, Iván Arias, una de las autoridades que asistió a la entrada, junto con un equipo edil.
Tan pronto como la imagen de la Virgen de Urcupiña tomó su “sitio de honor”, las bandas empezaron a sonar con las melodías típicas de cada latitud del país. Desde morenadas, hasta salay, tinku, diabladas hasta tobas, tomaron las calles de Quillacollo en una muestra de fe y devoción.
Este año, la fiesta cultural tiene un aliciente especial. Se busca su declaratoria como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
El recorrido empezó en inmediaciones de la conocida parada de la línea Q, de la avenida Martín Cárdenas, y termina en el templo de San Idelfonso. Un plan de seguridad se despliega en coordinación entre la Policía y autoridades locales.
Así, el paso de los bailarines inspira a la población a cantar y bailar al ritmo de la música folklórica. Para este martes se espera una celebración religiosa.






