Oruro ya vive el Carnaval. Las bandas suenan en las calles de la capital del folklore y los más de 50.000 bailarines que se prepararon por semanas ya hacen gala de la cultura boliviana, movida por la fe a la Virgen del Socavón.
Desde la noche del viernes, personal de la Alcaldía de Oruro trabajó en la limpieza del recorrido y el retiro de comerciantes para dejar libres las rutas de escape. Todo ya estaba listo muchas horas antes, las graderías estaban armadas, así como los puntos de auxilio, atención y emergencias.
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La madrugada llegó y el trabajo no cesó hasta que finalmente, apenas las calles orureñas empezaron a colmarse de la luz del sol, la población salió expectante para comenzar la entrada, el Sábado de Peregrinación.
CARNAVAL DE ORURO
“Se ha realizado inspecciones en distintos horarios, ordenando a los comerciantes a muy tempranas horas, retirando a algunos que se han quedado dentro de una verbena y hoy día (sábado) partiendo con fe y devoción hacia nuestra mamita del Socavón”, expresó el alcalde de Oruro, Adhemar Wilcarani.
Los actos empezaron con una romería y procesión de la Virgen del Socavón, quien inspira todo este movimiento de fe y cultura. Para su traslado se usó el Papamóvil, el motorizado usado especialmente para la llegada del papa Francisco al país, en 2015.
“Bienvenidos todos a nuestra Peregrinación, desearles para que realmente sea en buena hora, bendecido por el Señor y que sea un buen día para todos”, afirmó el monseñor de la Diócesis de Oruro, Fermín Sosa.
La Virgen del Socavón llegó hasta su santuario y ahí espera a los al menos 50.000 danzarines que recorrerán las calles de Oruro para llegar a sus pies en agradecimiento o pedidos especiales.
Con la “Mamita” en su trono, las bandas empezaron a sonar y Oruro se inunda un año más de folklore. Los bailarines de llamerada, morenada, tobas, diablada y un sinfín de danzas muestran a los miles de visitantes la cultura boliviana movida por la fe.







