En conmemoración a sus 10 años de vida, Sabor Clandestino ofrece una experiencia culinaria, este 19 de octubre, con elementos únicos como ojos vendados, pasamontañas y un bar secreto. Para mantener el carácter clandestino del evento, los comensales reciben poca información antes de hacer la reserva.
Una vez que reservan, se les dan instrucciones para llegar a un punto de recogida en el centro de La Paz y se les entrega una venda para los ojos antes de abordar un minibús hacia un destino desconocido.
Los interesados en ser parte de este evento deben comunicarse al WhatsApp 70548279.
En Piedra, Papel y Tinta, de La Razón, el chef de Sabor Clandestino Marco Antonio Quelca, responsable del menú, afirmó que detrás de dicha experiencia hay un arduo trabajo, investigaciones y un proceso creativo. “No estamos jugando, sabemos lo que hacemos”.
“Es un camino distinto a los cánones empresariales. Nosotros trasmitimos cultura”, añadió.
La experiencia incluye cócteles humeantes, música evocadora y una serie de platos originales.
Sabor Clandestino es un colectivo de cocineros que trabaja de forma autogestionada desde 2014. Buscan transmitir una cocina que refleje la cultura, cotidianidad y coyuntura contemporánea de Bolivia.
Los integrantes gestionan diferentes recursos en áreas como cocina, servicio, fotografía, talleres, y más. Promueven una cocina basada en productos regionales y tradicionales, integrando el mestizaje cultural de Bolivia.
Responden a los contrastes en la sociedad boliviana, entre un consumo cada vez más globalizado y la pérdida de las tradiciones gastronómicas.







