La creadora de contenidos, Albertina Sacaca, sigue acaparando miradas en México. Esta vez lució un vestido hecho de aguayo en la más grande procesión de catrinas, previo a la festividad de Todos Santos en el país azteca, al que llegó hace varias semanas y ahí se mantiene muy activa.
Albertina, que ya se caracterizó como catrina hace algunos días para una sesión fotográfica con la ayuda de una maquilladora, ahora se arregló sola con las características de ese personaje.
Empezó con el cabello, se hizo unas trenzas. Después se puso pintura blanca en la cara con diseños de huesos, dientes sobresalidos y flores muy coloridas en la cabeza. Así como las infaltables pestañas.
Se fue hasta el Ángel de la Independencia, monumento que se encuentra en la Ciudad de México, en la glorieta localizada en la confluencia de la avenida Paseo de la Reforma y las calles Río Tíber y Florencia.
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Catrinas
Allí la boliviana destacó por el traje que llevaba. La gente se acercaba a Albertina para tomarse fotografías y selfies.
“Quería mostrar un pedacito de mi Bolivia con mi bandera que me traje desde mi país en esta procesión tan grande en un país tan lejano y en mis trencitas represento a mi mamá, mi tía y a todas las mujeres de pollera”, señaló Sacaca.
La joven se encuentra estos días en ese país para realizar una serie de actividades comerciales, de promoción turística y de vacaciones.
La creadora de contenidos, con más de ocho millones de seguidores en TikTok, tres millones en Facebook y un millón en Instagram, difundió el video del proceso de producción para transformarse en ese conocido personaje cultural.
Hace unos días mostró cómo la transformaron en una catrina. Maquillaje, peinados y cinco vestidos tradicionales de diseñador para lucir como ese tradicional personaje del Día de los Muertos en México.
Con su tradicional carisma, Sacaca describió los detalles de su vestuario y su sentimiento al lucir los trajes.
La catrina es una figura tradicional mexicana especialmente usada en el Día de Muertos. Esta imagen surgió en 1912 gracias a José Guadalupe Posada, que ilustró unos versos conocidos como “calaveritas”.







