Luego de tres días de enfrentamientos en Bangkok con saldo de 33 muertos, continuaban ayer los disparos y explosiones sin que el Ejército logre doblegar a los «camisas rojas» antigubernamentales, que propusieron negociaciones con la mediación de la ONU.
En los disturbios, un hotel de lujo de Bangkok situado cerca, le Dusit Thani, fue atacado en la noche del sábado, por disparos tras una fuerte explosión, obligando a cien clientes a refugiarse en el sótano, dijo un fotógrafo de AFP.
«Salí de la habitación (…) y el muro exterior fue alcanzado por balas», dijo Pedro Ugarte, jefe fotógrafo de la oficina de la AFP en Nueva Delhi, que vino a cubrir la crisis tailandesa. Los manifestantes, que se enfrentan violentamente con el Ejército, pidieron la mediación de la ONU, propuesta que fue inmediatamente rechazada por el Gobierno.
«Pedimos al Gobierno que cesen los disparos y retire a los soldados» que rodean el barrio ocupado por los manifestantes desde abril, declaró Kokaew Pikulthong, uno de los dirigentes del movimiento.






