El Gobierno español aprobó ayer un drástico paquete de medidas económicas, con recortes salariales para los empleados públicos, congelación de pensiones y recorte en la inversión, con el propósito de acelerar la reducción del déficit y situarlo en el 3 por ciento del PIB en el año 2013.
El anuncio de estas medidas ya había sido hecho el día 12 por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien aseguró que es un esfuerzo «nacional y colectivo» ante la crisis.
Ayer , un Consejo extraordinario de Ministros aprobó la serie de medidas, entre ellas el recorte salarial para los empleados públicos, que oscilará entre el 0,56% y el 7%, mientras que la rebaja llegará al 8% en el caso de los directores generales, al 9% para los subsecretarios y el 10% para los secretarios de Estado.
Las medidas incluyen una congelación de las pensiones el 2011, que supondrá un ahorro de 1.530 millones de euros (1.882 millones de dólares).
En una rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, expresó la confianza del Gobierno en «la comprensión de la ciudadanía» ante la adopción de unas medidas «necesarias e imprescindibles», una «decisión difícil» de adoptar «pensando —dijo— en el interés de todos».





