La presidenta argentina, Cristina Kirchner, se emocionó e intercambió bromas con una multitud al inaugurar ayer el «Paseo del Bicentenario» en Buenos Aires, con lo que dio el puntapié inicial a los festejos de los 200 años de la Revolución de Mayo que dio paso a la independencia del país.
Acompañada de la mayoría de sus ministros, Fernández dijo que comienza una «verdadera fiesta de todos», un Bicentenario «con un sello de pertenencia e identidad» para la región «América del Sur, Latinoamérica».
La mandataria inauguró los festejos luego de visitar los pabellones de Brasil, Paraguay y Bolivia, que forman parte del
«Paseo del Bicentenario», de casi un kilómetro de largo e instalado sobre la tradicional avenida 9 de Julio, en el centro de la capital argentina.
«Marqué dos de los tres goles de los que se podía» anotar en la portería de fútbol que adorna el pabellón de Brasil, uno de los clásicos rivales de Argentina en ese deporte, comentó la mandataria cuando los hinchas de los dos países están expectantes por el desempeño de sus equipos en el Mundial de Sudáfrica, que comienza el 11 de junio próximo.
En el «Paseo del Bicentenario» están representadas con pabellones las 23 provincias argentinas y numerosos países latinoamericanos, que también celebran, o lo harán próximamente, los 200 años de su independencia, y a los que Fernández agradeció su presencia.





