Líderes de varias partes del mundo abogaron ayer por el desarme, la solución pacífica de controversias y el respeto a las minorías y a la diversidad cultural y religiosa para poder construir sociedades sin conflictos, al intervenir en la jornada inaugural del III Foro de la Alianza de Civilizaciones.
El Foro, que concluye hoy en Río de Janeiro, cuenta con la participación de nueve jefes de Estado y de Gobierno y de delegados de un centenar de países. El encuentro puso el dedo en la llaga de algunos problemas que inquietan a la humanidad y en la discriminación que sufren millones de personas en todo el mundo.
El polémico programa nuclear iraní, el desarme mundial, la discriminación de personas por su origen, cultura o creencias religiosas y hasta la crisis financiera, estuvieron entre los asuntos abordados por los mandatarios en sus intervenciones.
El presidente boliviano Evo Morales, en su discurso llamó a respetar la diversidad de culturas al destacar que «no existen civilizaciones superiores», informó la agencia AFP.
«Los indios que sobrevivimos buscamos preservar nuestro idioma, sabores y cultura», afirmó y subrayó que millones de indígenas fueron sometidos por «la cruz, las leyes y la espada» y señaló que no se debe «temer a la diversidad».






