Un diputado conservador británico dijo que no atenderá a las mujeres de su circunscripción electoral que acudan a su consulta parlamentaria llevando cualquier prenda que les cubra el rostro.
En declaraciones al diario The Independent, el diputado Philip Hollobone dijo que si su interlocutora se niega a descubrir su rostro, la invitará a comunicarse por él por carta. «Creo que es algo de sentido común. Un diálogo normal, diario e interactivo con otros seres humanos sólo es posible a cara descubierta», explica Hollobone, que ha sido acusado por varios grupos islámicos de incumplir sus obligaciones de parlamentario con esa negativa.
El parlamentario ha presentado un proyecto de ley para la prohibición del uso en público del velo integral, como el niqab, que sólo deja ver el rostro de la mujer, o el burka afgano, que lo tapa totalmente. Hollobone espera que la decisión, esta semana, del Parlamento francés de prohibir en primera lectura el velo integral incline la balanza a favor de medidas similares en otros países.
Hay un refrán británico que dice que «cuando uno esté en Roma, debe hacer como los romanos», señaló el diputado, que luego recordó que las mujeres occidentales se visten con modestia o llevan incluso un pañuelo en la cabeza cuando viajan a los países islámicos por cualquier motivo.
Shaista Gohir, directora ejecutiva de la Red de Musulmanas en el Reino Unido, acusó al parlamentario «tory» de intentar con su propuesta «atizar el fuego de la intolerancia». Por su parte, Arzu Merali, de la Comisión Islámica de Derechos Humanos, calificó la decisión de Hollobone de «señal preocupante» y añadió que todo el mundo debe «tener derecho a esperar (de su interlocutor) tolerancia y no una actitud discriminatoria».





