Los gobiernos de Colombia y Venezuela dieron muestras ayer de su total distanciamiento en vísperas de una reunión de Unasur, convocada inicialmente para ver cómo superar la ruptura de las relaciones entre esos dos países, pero que puede acabar discutiendo soluciones para el conflicto interno colombiano.
El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, confirmó ayer que el canciller Jaime Bermúdez presentará en la reunión de Quito «un plan de paz» basado en la desmovilización o rendición de los guerrilleros que presuntamente están establecidos en Venezuela.
Esa fue su respuesta a una propuesta de paz para Colombia que el canciller venezolano, Nicolás Maduro, ha anunciado que presentará en la reunión de cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
«Hemos compartido con los gobiernos de Sudamérica un mensaje de Hugo Chávez (presidente de Venezuela) sobre la necesidad de un plan de paz para superar el conflicto» interno que vive Colombia, afirmó Maduro a los periodistas tras reunirse ayer en Lima con el canciller peruano, José Antonio García Belaúnde.
Ratificó que su país presentará a la Unasur «un plan de paz» para Colombia e hizo «un llamado a los hombres y mujeres honestos» de ese país para «parar la locura del Gobierno saliente de Uribe». Antes, en Lima, había vuelto a pedir al Gobierno colombiano «una rectificación de lo que ha sido la carrera enloquecida de última hora» de Uribe y aseguró que el pueblo de Colombia verá «con buenos ojos» la propuesta de paz.






