Cuatro personas resultaron heridas ayer al estallar un explosivo que presuntos rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) detonaron al paso de una patrulla en un caserío cercano a Neiva, capital provincial del departamento de Huila, informaron fuentes oficiales.
El comandante de la Novena Brigada del Ejército, general Henry William Torres, señaló que entre los heridos en el caserío Vegalarga hay dos soldados que fueron remitidos a un centro hospitalario de primeros auxilios.
«Los soldados están fuera de peligro, presentan heridas leves y están siendo atendidos en el puesto de salud de Vegalarga», explicó a periodistas el oficial. Torres agregó que están esperando que las condiciones climáticas mejoren para trasladarlos al dispensario del Ejército en Neiva.
Asimismo, dijo que la carga explosiva fue dejada al lado de una casa y al paso de una patrulla del fue activada al parecer por rebeldes del frente 17 de las FARC. Los otros heridos son dos civiles que fueron atendidos en el puesto de salud de la localidad y ocho viviendas resultaron afectadas por la explosión.
El secretario de gobierno de Neiva, Cantalicio Cárdenas, precisó por su parte que la carga explosiva fue dejada en una casa cercana al comando de la Policía de Vegalarga, en el momento en que en el lugar patrullaban dos militares.
El atentado se registra dos días después de la explosión de un coche-bomba en el edificio que alberga Caracol Radio y la Agencia EFE, en Bogotá. El atentado causó 36 heridos y cuantiosos destrozos materiales en viviendas y locales comerciales de la zona financiera del norte de Bogotá.
La administración del presidente Juan Manuel Santos ofreció 275.000 dólares de recompensa por información que permita dar con los autores del hecho terrorista del jueves, que no fue reivindicado por ningún grupo armado.






