Un total de 191 militares han muerto en acciones de la campaña contra el narcotráfico lanzada por el presidente mexicano, Felipe Calderón, a su llegada al cargo en diciembre del 2006, según un recuento del Ministerio de Defensa difundido ayer.
Las víctimas militares, correspondientes al periodo del 1 de diciembre del 2006 al 1 de agosto del 2010, forman parte de los más de 28.000 muertos en los tres años y nueve meses a causa de las disputas de los cárteles de narcotraficantes entre sí y contra las fuerzas de seguridad mexicanas.
De los 191 militares muertos, siete son jefes, 35 oficiales, uno cadete y 148 miembros de la tropa, de acuerdo con un listado que se encuentra en un museo de la Secretaría (ministerio) de Defensa dedicado al combate al narcotráfico en México, al cual se dio acceso ayer por primera vez a los periodistas. En ese listado aparecen 56 militares fallecidos en lo que va del 2010.
En un balance global desde 1976, año en que las Fuerzas Armadas empiezan a combatir a las bandas de narcotraficantes, han fallecido 694 militares en estas operaciones: dos generales, 19 jefes, 125 oficiales, un cadete y 547 miembros de tropa.
Días después de asumir la presidencia, Calderón lanzó una ofensiva contra los cárteles que actualmente mantiene a unos 50.000 soldados desplegados en las calles del país.
Las otras Víctimas de la droga
El martes, la prensa mexicana difundió el video del interrogatorio de un sicario, en el que revela que mexicanas jóvenes y «bonitas» son reclutadas por el cártel de Juárez como pistoleras, algunas de ellas han sido asesinadas.
Mujeres son detenidas por ayudar a pistoleros
Varias mujeres han sido detenidas en Ciudad Juárez, en el norte de México, por colaborar con grupos de pistoleros al servicio de los cárteles de la droga, escondiendo las armas con las que se asesina, dijo el ayer a la AFP José Reyes, alcalde de esa localidad.
En las ejecuciones entre sicarios de los cárteles «ya se habían implicado mujeres, se han detenido varias», que actúan con los pistoleros, indicó Reyes.
El Alcalde explicó que cuando los sicarios cometen una ejecución y huyen, pasan las armas a otros vehículos, en los que normalmente van mujeres, a fin de que la Policía no encuentre armas cuando detienen a los autos reportados en los crímenes.






