Una bandera chilena que fue encontrada bajo los escombros, tras el terremoto del 27 de febrero, fue llevada ayer al yacimiento San José, en el norte de Chile, «como símbolo de esperanza y apoyo».
El raído y casi destruido emblema patrio, que también fue trasladado por unos hinchas al Mundial de Fútbol de Sudáfrica, fue recibido con alegría por los familiares de los 33 mineros atrapados desde hace 13 días a 700 metros de profundidad, que también ven en él «una luz de esperanza», según dijeron a los periodistas.
Ícono del terremoto y posterior maremoto que el 27 de febrero azotó el centro y sur de Chile, con un saldo de más de 500 muertos, la bandera fue encontrada en la localidad costera de Pelluhue, al sur del país, por un vecino de esa zona que buscaba entre los escombros de su casa algunas de sus pertenencias familiares.
La imagen de la sucia y rajada enseña dio la vuelta al mundo como símbolo de un país devastado por el sismo de 8,8 grados de magnitud en la escala abierta de Richter, que causó daños por más 30.000 millones de dólares.
La bandera llegó al lugar, en momentos que el ministro de Minería chileno, Laurence Golborne, comunicaba que la sonda más avanzada alcanzaba los 612 metros de profundidad, a no más de 100 metros del lugar donde se supone que se encuentran los mineros.






