La decisión de la justicia venezolana de prohibir la difusión de imágenes sobre violencia enfrentó al gobierno con la prensa, a la que el presidente Hugo Chávez acusa de buscar provecho en un tema que inquieta al país, en un escenario a un mes de las legislativas.
El viernes, el diario El Nacional publicó una fotografía a gran tamaño de una sala de la morgue de Caracas donde se apiñaba un grupo de cadáveres, una imagen cruda que tres días más tarde fue reproducida por el periódico Tal Cual, también crítico de Chávez.
El gobierno cuestionó la publicación tildándola de «pornográfica», mientras el martes un tribunal de Caracas prohibió a los medios impresos la divulgación de imágenes violentas, una acción que la prensa calificó de «censura».
Según la sentencia, todos los medios impresos «deben abstenerse de realizar publicaciones de imágenes violentas, sangrientas, grotescas, bien sea de sucesos o no, que de una forma u otra vulneren la integridad psíquica y moral de los niños». La prohibición se aplicará un mes, desde el martes.
La Defensoría del Pueblo y el Consejo de Derechos del Niño anunciaron que ejercerían acciones judiciales en contra de El Nacional. «Uno no puede sino conmoverse cuando piensa en las consecuencias que puede tener la infancia por estar expuesta a estas situaciones», declaró la presidenta de este Consejo, Litsbell Díaz.





