Un grupo de 165 disidentes cubanos dirigió una carta a Benedicto XVI en la que desaprueban por «lamentable» y «bochornosa» la postura de la jerarquía católica local en el tema de los presos políticos, informó ayer una firmante.
«No estamos de acuerdo con la postura que ha mantenido la jerarquía eclesiástica cubana en su intervención por los presos políticos, es lamentable y de hecho bochornosa», dice el texto suscrito por 165 opositores que residen dentro y fuera de Cuba, entre ellos Martha Beatriz Roque, Vladimiro Roca y Jorge L. García (Antúnez).
Los opositores demandan «el cese del apoyo político» de los obispos locales al Gobierno pues, según la opinión de los firmantes, el actuar de la Iglesia corresponde a los deseos de las autoridades.
«La carta fue entregada ayer (jueves) en la Nunciatura Apostólica con las primeras 165 firmas, esperamos que se unan más personas los próximos días», dijo ayer Roque al corresponsal de AFP al entregar una copia del texto.
Fuentes de la Nunciatura en La Habana dijeron que la misiva fue recibida y seguirá «el curso normal de todos los documentos dirigidos al Santo Padre».
Los disidentes critican la mediación de la Iglesia Católica ante el gobierno de Raúl Castro por los presos políticos, que con el apoyo de España y el Vaticano, determinó que las autoridades decidieran excarcelar 52 presos políticos en cuatro meses. Los 52 presos eran los que permanecían en la cárcel del grupo de los 75 disidentes condenados el 2003.






