Verónica Quispe y Johnny Quispe, esposa y suegro del minero boliviano atrapado a 700 metros bajo la superficie, en Chile, visitaron al presidente Evo Morales. No descartaron regresar al país una vez que el trabajador sea rescatado de la mina San José.
El encuentro se realizó ayer por la mañana y pasadas las 11.00 los familiares del minero descendieron del despacho presidencial en el Palacio de Gobierno. Los visitantes fueron acompañados por el cónsul general de Bolivia en Santiago, Walker San Miguel.
Con su pequeña hija en brazos, Verónica aseguró que el presidente Morales había comprometido su ayuda. «El Presidente nos ha dicho que nos va a ayudar y nos va a apoyar. Cuando salga mi esposo, Juan Carlos, de la mina vivo y salvo vamos a venir a coordinar. Mi esposo está bien y manda saludos a todos sus familiares».
El Primer Mandatario habría ratificado el compromiso que asumió el cónsul San Miguel cuando visitó el campamento «Esperanza», el 24 de agosto, dos días después de que fueron hallados con vida los 33 trabajadores.
En esa oportunidad, el diplomático no descartó ofrecer una fuente de trabajo y todas las facilidades para el regreso de la familia del minero de 23 años al país.
Pese a ello, la semana pasada Verónica Quispe exigió la presencia del presidente Morales en la mina San José, en pleno desierto de Atacama, en el norte de Chile. Esa posibilidad no fue descartada, toda vez que el Mandatario estará en ese país con motivo de la celebración del Bicentenario de su independencia, el 18 de septiembre.
El suegro del minero Mamani fue más preciso al adelantar que su deseo es no volver a trabajar a la mina. «Yo no quiero volver a trabajar más en la mina y mi yerno tampoco. Vamos a tener una reunión de familia y allí vamos a decidir. El Gobierno chileno está haciendo los esfuerzos para rescatarlos y yo felicito al gobierno chileno», dijo Johnny Quispe.
Recordó que por unos minutos se salvó de quedar atrapado junto a su yerno. «Ese día estaba en el mismo turno y salía de la mina, milagrosamente salvé la vida, si me atrasaba hubiera estado debajo de las piedras», contó.
El deseo de regreso habría sido apoyado por Morales. El vocero Iván Canelas dijo que el Presidente ofreció lo que esté a su alcance para que los Mamani Quispe vuelvan a territorio boliviano con las mejores condiciones.
Desde Chile un reporte de EFE, que cita al padrino de Mamani, señala que «está bien, pero lo que más recalcó es que lo saquen luego de las profundidades».
El ruido de perforadora
Los 33 mineros atrapados a 700 metros de profundidad están felices porque pueden escuchar ya el sonido de dos máquinas que perforan ductos para rescatarlos, confirmó a la AFP un funcionario de las labores de rescate. «Empezaron a sentir los ruidos de la perforación y están felices por ello porque saben que ya vienen avanzando».
Minero sabrá si llega una princesa o un príncipe
Jessica, la esposa de Víctor Zamora, uno de los 33 atrapados en la mina del norte chileno, fue al médico ayer para hacerse una ecografía, en la que se confirmará de cuántos meses está embarazada y si espera «un príncipe o una princesita», dijo su madre a la AFP.
«Jessica tiene el control médico, la ecografía, y allí le van a decir, a lo mejor está de tres meses», dijo Nelly Bugueño, madre de Zamora, que junto a 32 compañeros está atrapado a 700 metros de profundidad en pleno desierto de Atacama desde hace más de un mes.
«Tal vez también se sepa si espera un príncipe o una princesita», agrega Bugueño, que junto a su familia, como tantas otras, tiene montada una carpa en el campamento en torno a la mina y espera día y noche desde que ocurrió el accidente, el 5 de agosto, para seguir las tareas de rescate.
«Víctor está seguro de que es una princesita y ya tienen el nombre, le van a poner Paz Victoria», cuenta la mujer, mientras ordena el ‘estar de su ‘casa’ improvisada junto a la mina San José bajo un gran techo de plástico montado sobre una estructura de madera.
Hacia un lado, cuatro carpas que comparte con otra familia allegada son el ‘sector dormir’, y en la otra punta el ‘sector cocina’ incluye una cocina a gas, ollas, calderas y otros enseres. En lo que sería el estar, junto a una mesa de plástico y sillas, un pequeño altar acumula fotos de Víctor, estampas de la virgen María y Jesús, candelabros, la Biblia, tres rosarios y un dibujo que con trazo infantil dice:»Fuerza, mineros de Chile. ¡¡Ánimo!!».






