Protestas antagónicas sucedieron ayer en Nueva York, durante el noveno aniversario de los atentados del 11 de septiembre del 2001, cerca del sitio donde está previsto levantar una polémica mezquita, a dos cuadras de la Zona Cero.
Unas 200 personas que apoyan el derecho de una organización musulmana a construir un centro cultural islámico, que incluye una mezquita, se reunieron el sábado y calificaron a los detractores de la iniciativa de fanáticos religiosos. Los opositores se juntaron a corta distancia y esperaban realizar su manifestación más tarde.
La Policía utilizó barreras metálicas para cerrar la calle del propuesto centro islámico, que se convirtió en el foco de un debate nacional y expuso la desconfianza que generan los musulmanes en la sociedad estadounidense. Quienes apoyan el proyecto del centro islámico —en su mayoría activistas no musulmanes— indicaron que la oposición a la mezquita está basada en racismo y fanatismo.






