Un movimiento de izquierda desencantado con el rumbo que toma el gobierno del presidente Hugo Chávez, en el que un día confiaron, aspira a encontrar un lugar político en las legislativas del domingo, confiado en encarnar la decepción de miles de venezolanos.
Su bandera es la Constitución de 1999, impulsada por el propio Chávez, y su objetivo, una Asamblea Nacional plural, democrática, independiente del gobierno y alejada de la polarización que divide en dos a la sociedad venezolana.
«Parte del descontento que vivimos se debe a que la gente se da cuenta de que éste no fue el régimen por el que se votó», lamentó Margarita López Maya, candidata a diputada por Patria Para Todos (PPT).
El PPT no quiere ser «un chavismo sin Chávez» sino representar una tercera vía entre el Partido Socialista (PSUV), del Jefe de Estado, y la llamada Mesa de la Unidad Democrática, un conglomerado que aglutina a sus detractores.
La prioridad de sus diputados sería un nuevo modelo económico alejado del rentismo petrolero y la despolitización de cuestiones como violencia, salud o educación.
«El PPT se ha convertido en una esperanza posible en un país marcado por los extremismos políticos (…). Estamos comenzando a construir una nueva mayoría, una alternativa que hable al país de diálogo, tolerancia y respeto», aseguró a la AFP Henri Falcon, gobernador del estado de Lara, que abandonó el partido de Chávez hace meses para pasar al PPT.






