Una treintena de indígenas mapuches detenidos y en huelga de hambre para presionar para que no se les aplique una ley antiterrorista, rechazó una propuesta del Gobierno chileno y pidió a los poderes Legislativo y Judicial que se sumen al diálogo.
«Lamentablemente, no hemos podido llegar a ninguna resolución de este conflicto, reiteramos el llamado a otros poderes del Estado para que se puedan involucrar y terminar este conflicto lo antes posible», aseguró Natividad Llanquileo, una de las voceras de los huelguistas a la salida de una reunión de los mapuches con las autoridades de Gobierno.
Representantes de los 34 mapuches en huelga —22 de los cuales cumplían este lunes 78 días en ayuno— volvieron a reunirse ayer con las autoridades, bajo la mediación del sacerdote católico Ricardo Ezzati, en una sede eclesiástica de la ciudad de Concepción, a 500 km al sur de Santiago.
Para los representantes de los huelguistas, la propuesta del Poder Ejecutivo es insuficiente. El Gobierno accedió a uno de los principales puntos planteados por los huelguistas: no aplicar, dentro de las querellas contra ellos, una ley antiterrorista que triplicaría sus penas si son hallados culpables.
A cambio, serán procesados sólo por delitos comunes, por los incendios de predios agrícolas y maquinarias, además del ataque a un fiscal.






