El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, hospitalizado desde el pasado jueves por complicaciones a causa de un cáncer linfático que padece, ayer fue trasladado de urgencia a un hospital de Brasil ante el agravamiento de su salud.
Los médicos del Mandatario confirmaron que Lugo fue llevado al hospital Sirio-Libanés de la ciudad brasileña de Sao Paulo, con un cuadro de «angio-edema» para ser sometido a una evaluación para un posible «drenaje quirúrgico».
En la faringe «hay una pequeña colección de líquido que en lugar de disminuir (con los fármacos), como ocurrió con otros tejidos, aumentó y tiene las características de un proceso infeccioso», dijo el médico Eugenio Báez en la rueda de prensa ofrecida por el equipo de doctores que asiste a Lugo.
Báez precisó que el gobernante fue sometido tras ser internado el jueves pasado al sanatorio Migone, en Asunción, «a un tratamiento a base de antibióticos, antialérgicos y esteroides para tratar de reducir el edema y que no se exponga a una compresión de la laringe que le impida respirar».
«Esto hasta el momento no ocurrió y no tiene complicaciones para respirar, pero no hubo tampoco una evolución muy significativa en su estado de salud», lo que determinó la decisión de trasladarlo al Sirio-Libanés, donde podría permanecer internado al menos cinco días, indicó el infectólogo.






