La Corte Suprema de Argentina, máximo tribunal del país, propinó un duro golpe a los intereses de los Kirchner en su batalla contra Clarín, el mayor grupo de medios argentino.
La Corte, cuya mayoría de miembros había sido promovida por el gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007) para renovar el desprestigiado tribunal, ratificó una medida cautelar que suspende la aplicación de un artículo de la nueva Ley de Medios Audiovisuales.
Esta norma obliga a los grandes grupos a desinvertir en el plazo de un año en emisoras de radio y Tv para no superar el límite de participaciones en los medios establecido por la norma que aprobaron el año pasado en el Congreso el kirchnerismo y sus aliados.






