El peruano Mario Vargas Llosa, que no creía que ganaría el Premio Nobel de Literatura por ser un escritor liberal, señaló que los gobiernos de izquierda de Uruguay y Brasil son «fenómenos muy interesantes» de democracia.
«Si comparamos América Latina de ahora con años pasados, tuvo un progreso considerable. Cuando era joven, América Latina estaba llena de dictaduras, en ese sentido veo un progreso considerable», destacó en conferencia de prensa en Porto Alegre, Brasil, donde dictó ayer su primera conferencia magistral desde que le fue otorgado el galardón.
«América Latina es bastante democrática, con gobiernos nacidos de elecciones, hay pluralismo político, con cierta libertad de expresión. Son democracias imperfectas, pero democracias al fin», señaló Vargas Llosa, quien fue distinguido por la Academia sueca con el Nobel por «su cartografía de las estructuras del poder». En este sentido, el escritor, que se caracteriza por obras de compromiso político y que supo ser candidato a la presidencia de Perú en 1990, señaló como «fenómenos muy interesantes» los gobiernos de Uruguay, Brasil y Chile durante la Concertación.
Se trata, dijo, de «una izquierda que respeta la democracia y que incluso en el campo económico renunció a las viejas recetas socialistas y empezó a utilizar las políticas socialdemócratas, liberales». Por otro lado, también destacó los gobiernos de la «derecha democrática, que mantiene la legalidad institucional», en los casos de Chile, Perú o Colombia.
El Nobel de Literatura, apenado por Argentina
Mario Vargas Llosa se detuvo especialmente a comentar la situación en Argentina: «Un caso triste, que me apena mucho». El escritor criticó a los gobiernos que han llevado a que ese país ya no sea recordado por sus logros en la cultura y educación, y esté sumergido en la corrupción. Argentina no es desarrollado «por razones políticas. Por los demagogos, desde luego las dictaduras han contribuido a la ruina. El Gobierno parece haber tocado fondo de la demagogia, del populismo, de la falta de integridad moral», destacó. «Es triste pensar que el país de Luis Borges, de Victoria Ocampo, de la revista Sur y la editorial Sudamericana esté en manos de la pareja Kirchner», sintetizó.






