El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, aseguró que Caracas comprará las baterías con misiles S-300 que Rusia se negó a suministrar a Irán, debido a las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU.
«Compraremos los S-300 y otro armamento a Rusia. Ese proceso va muy bien», afirmó Chávez, que se encuentra en su primera visita oficial en Ucrania, a la agencia de noticias Interfax-Ucrania. Analistas militares rusos ya adelantaron la pasada semana durante la visita de Chávez a Moscú que Venezuela podría recibir los S-300, ya que Rusia está buscando un nuevo comprador.
Rusia anunció a principios de octubre la anulación del contrato de venta a Irán de sistemas de misiles antiaéreos S-300 y el inicio de negociaciones para compensar económicamente a Teherán. El presidente ruso, Dmitri Medvédev, prohibió el 22 de septiembre por decreto el suministro a Irán de armamento pesado, en cumplimiento de la resolución 1929 del Consejo de Seguridad.
Rusia e Irán firmaron el 2007 un contrato de suministro de cinco S-300 por unos 800 millones de dólares, pero el Kremlin congeló la operación por motivos políticos, en medio de la nueva etapa de relaciones con EEUU.
Los S-300 son considerados mucho más potentes que los también sistemas antiaéreos Tor M-1 que tanto Venezuela como Irán compraron hace unos años. En abril, durante su visita a Venezuela, Putin dijo que este país planeaba comprar armas rusas por más de $us 5.000 millones.
Chávez está de visita en Irán
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, llegó a Irán para estrechar y ampliar las relaciones bilaterales, en la que es su novena visita a este país desde que accediera al poder.
El mandatario sudamericano fue recibido a pie de pista por el ministro iraní de Industria y Minas, Alí Akbar Mehrabian, altos cargos del Gobierno iraní y una nutrida representación del cuerpo diplomático venezolano acreditado en Teherán.
Chávez, que aterrizó en el aeropuerto de Mehrabad para una visita de dos días, se reunirá hoy con su colega, Mahmud Ahmadineyad, con quien en los últimos cinco años ha cultivado una estrecha relación que ambos califican de «fraternal».






