Las autoridades cubanas evalúan recortes de empleos en el emblemático sector de la salud como parte del plan de eliminación de 500.000 trabajos estatales en seis meses, informó el ministro de Salud Pública (Minsap), Roberto Morales, asegurando que ningún médico será despedido.
Las nuevas nóminas en los centros sanitarios de la isla deben ser diseñadas «como un traje a la medida», dijo Morales, miembro del Comité Central del Partido Comunista, al intervenir en el X Congreso de Trabajadores de la Salud.
El sistema de salud cubano sólo «podrá sostener los indicadores alcanzados hasta hoy si se trabaja con eficiencia y conciencia económica en cada institución», afirmó.
Paralelamente, el Gobierno cubano decretó ayer un alza de las tarifas de electricidad de entre 15% y 285% para los mayores consumidores del sector residencial, para presionar al ahorro y reducir el gasto en subsidios estatales, según el diario oficial Granma.
Los cubanos, con un salario medio de 20 dólares al mes, tienen subsidios en electricidad, agua, gas y canasta básica, pero deben comprar productos de primera necesidad en pesos convertibles (CUC), que equivalen a 1,20 dólares y a 25 pesos nacionales cada uno. Los aumentos comenzarán a aplicarse en noviembre.






