Es nosotros o el caos. El cártel de La Familia, asentado principalmente en Michoacán, occidente de México, ha hecho un nuevo llamamiento al Gobierno para intentar una tregua y que le dejen de perseguir.
Pero su planteamiento tiene un tono insolente de mundo al revés: para supuestamente dejar sus actividades criminales, los narcotraficantes piden garantías de que el Estado podrá hacerse cargo de la seguridad y tranquilidad de los michoacanos.
Mediante la difusión de un mensaje, divulgado principalmente mediante carteles y mantas en las calles de la ciudad de Zitácuaro, los narcotraficantes hicieron el miércoles su singular oferta, centrada básicamente en estas líneas: «Esta organización no quiere ser el pretexto para que las autoridades continúen lacerando y sobajando los derechos humanos de nuestros hermanos michoacanos. Hemos decidido replegarnos y reintegrarnos a nuestras actividades productivas, esto si el gobierno federal y local, la PFP y demás autoridades se comprometen a tomar el control del estado con fortaleza y decisión».
No es la primera vez que el cártel michoacano pide tregua. En julio del 2009, Servando Gómez Martínez, La Tuta, lo hizo.
Sin conceder crédito oficial al comunicado, Juan Miguel Alcántara Soria, secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, rechazó el mismo día y de manera rotunda la solicitud de La Familia. «No creo que haya base en la ley para una negociación con quien violó las normas».
Cae red narco entre España y Sudamérica
La Policía española ha desarticulado una de las principales redes de narcotraficantes entre España y Sudamérica en una operación en la que han sido detenidas 50 personas en España y Argentina y se han incautado más de 6,8 millones de dólares.
La red, compuesta principalmente por colombianos y mexicanos, utilizaba cargamentos de manzanas para camuflar la droga en «paquetes de un kilo de peso, perfectamente envueltos para protegerlos del frío y la humedad e identificados con un logotipo del pato Donald», según la misma fuente.
Los cargamentos se enviaban a través de un entramado de importación y exportación entre España y Argentina.






