El presidente estadounidense, Barack Obama, respondió ayer a las críticas recibidas en la cumbre del G20 y defendió con firmeza la política económica de Estados Unidos.
Después de la reunión del G20, Obama admitió que «los desafíos siguen siendo importantes» y que «habrá fracasos y desacuerdos», ya que «no resolveremos todos los problemas en una reunión, un viaje e incluso un solo mandato».
Al hablar de sus políticas, Obama recordó que el plan económico que puso en marca tras la crisis del 2008 «ha llevado a cinco trimestres consecutivos de crecimiento económico y 10 meses consecutivos de crecimiento del empleo en el sector privado».
También destacó que su gobierno «adoptó y está aplicando la reforma financiera más drástica desde la Gran Depresión», indicando que los otros países del G20 «deben hacer lo mismo de manera urgente».





