El enviado de la ONU en Haití, Edmond Mulet, llamó a poner fin a las protestas por la epidemia de cólera en ese país, que han dejado tres muertos en los últimos días. «Cada segundo que pasa se pueden salvar o perder miles de vidas», dijo en un comunicado Mulet, responsable de la misión de paz de la ONU.
Los manifestantes deben dejar de bloquear caminos, puentes y aeropuertos, de modo que la vital ayuda humanitaria llegue a los miles de afectados por la epidemia, que deja 1.186 muertos según el último balance, agregó.
La ONU dijo que las protestas, algunas acusan a los cascos azules de haber introducido la enfermedad en Haití, están siendo «orquestadas» con la mira puesta en las elecciones del 28 de noviembre.
«Si esta situación continúa, cada vez más pacientes, que necesitan desesperadamente atención médica, probablemente morirán y más haitianos que esperan por cuidados preventivos posiblemente enfermarán», advirtió Mulet, quien también es el representante especial del Secretario General de la ONU en Haití.
Mientras, los preparativos para las elecciones se intensificaron ayer y centenares de personas tramitaban credenciales para votar el 28 de noviembre.
Ayer por la mañana, unas 200 personas hacían fila en la comisaría de Petion-ville, suburbio de la capital Puerto Príncipe, para obtener la cédula de identidad, documento que les permite votar en las elecciones de fin de mes.






