México conmemora el primer centenario de la revolución de 1910, que creó un Estado que durante décadas fue modelo de estabilidad en América Latina, pero que ahora está enfrentado a una violenta lucha contra los narcos.
Las celebración del alzamiento de 1910 que puso fin a 34 años de gobierno de Porfirio Díaz, tendrá como punto central un desfile militar hoy, precedido de eventos culturales como la reinauguración del Palacio de Bellas Artes, el emblemático Teatro del Centro de la capital mexicana.
En tanto se esperan más de 800.000 asistentes a lo largo de la semana a un espectáculo multimedia y de un centenar de artistas que recrea aspectos de la historia mexicana del último siglo en el Zócalo (plaza central) de la capital, mientras en 29 museos del país se exhiben fotos, films y documentos alusivos.
Las celebraciones, más modestas que las del bicentenario de la independencia en septiembre, estarán acompañadas del temor a la violencia de las bandas al servicio de los cárteles, que se han vuelto moneda común en México.
Más de 28.000 muertes son atribuidas a los cárteles y a las operaciones para perseguirlos desde el 2006 cuando asumió el presidente Felipe Calderón, quien involucró a los militares en la lucha.






