Los servicios de seguridad alemanes vigilan en el país a 130 presuntos islamistas calificados de peligrosos, entre ellos una veintena de individuos que han pasado por campos de entrenamiento en países como Afganistán.
El número de seguidores del radicalismo islámico se extiende a mil, de los cuales unos 130 se encuentran bajo observación «regular» de los servicios de seguridad por considerarse peligrosos, indicó un portavoz del Ministerio de Interior.
Entre ese centenar largo de sospechosos hay tanto alemanes conversos al Islam, como ciudadanos de origen extranjero que han adquirido la nacionalidad alemana, según la fuente de Interior, que rechazó dar más detalles acerca de ellos por razones de seguridad.





