Centenares de policías apoyados por el Ejército y helicópteros artillados tomaron ayer el control de un enorme conjunto de favelas al norte de Río de Janeiro, bastión de la principal organización delictiva de la ciudad que albergará los Juegos Olímpicos 2016.
Un helicóptero de la Policía Militar en vuelo rasante en una de las entradas de la favela da Grota, una de las 15 que componen el Complexo do Alemao invadido por la Policía, marcó el comienzo de un operativo sin precedentes.
Dos horas después de iniciadas las acciones, la Policía Militar anunciaba que el Complexo do Alemao, en el que habitan unas 400.000 personas, estaba bajo control de las autoridades. «Tomamos todos los puntos a los que debíamos llegar», anunció el comandante de la Policía Militar, Mario Sergio Duarte.
La Policía recibió un evidente apoyo de la población. Las autoridades señalaron que la resistencia de los delincuentes fue menor, luego de horas de tensión desde que el jueves unos 500 traficantes se atrincheraron en las favelas y mantuvieron intensos intercambios de disparos con la Policía.
«Esta conquista es un paso decisivo para nuestra política de seguridad pública», subrayó el gobernador Sergio Cabral. La organización Comando Vermelho que controlaba el ‘Alemao’, es la mayor y más antigua facción del narcotráfico de Río de Janeiro.






