Las lluvias que azotan Venezuela elevaron a 29 el número de muertos en el país, donde el Gobierno decretó el estado de emergencia en cuatro regiones para «prevenir males mayores» ante la previsión de que la inestabilidad atmosférica se mantendrá por otros tres días.
La mayoría de los fallecidos, reportados por diversas autoridades nacionales, se registraron en el Distrito Capital (11) y en el colindante estado de Miranda (10), a consecuencia de deslizamientos de tierras que arrasaron viviendas precarias en barriadas pobres.
El Gobierno del presidente venezolano, Hugo Chávez, ha cifrado en más de 56.000 las personas afectadas por las lluvias en todo el país, y ha dispuesto decenas de refugios para albergar tanto a los damnificados como a aquellas familias que han debido abandonar sus casas de manera preventiva.
El vicepresidente venezolano, Elías Jaua, anunció este martes que el Gobierno «revolucionario» decidió ampliar el decreto de estado de emergencia, dictado ayer para el estado occidental de Falcón, a las regiones centro-costeras de Miranda, Vargas y Distrito Capital.
Jaua afirmó que el decreto de emergencia busca «prevenir males mayores» porque es un «requisito administrativo» que facilitará el accionar del Estado para enfrentar la contingencia causada por las lluvias, que se prevé se mantendrán al menos por los próximos tres días, explicó.
El Vicepresidente también informó que la decisión oficial de suspender durante esta semana las clases en los niveles maternal, primaria y secundaria, tanto en instituciones públicas como privadas, tiene la única finalidad de proteger a todos los niños.






