WikiLeaks, sobre cuyo fundador Julian Assange sigue pesando una orden de arresto internacional, luchó ayer por seguir en línea, al tiempo que el presidente afgano Hamid Karzai dudó de la veracidad de las notas diplomáticas estadounidenses hechas públicas por este portal.
Tras una breve interrupción, la dirección internet en Suiza del portal (www.wikileaks.ch), que publica desde el 28 de noviembre telegramas diplomáticos estadounidenses, funcionaba de nuevo este sábado.
«Dos horas después de la desactivación de esta dirección por parte del proveedor estadounidense de dominios, EveryDNS.net, hemos logrado un montón de servidores DNS (sistemas de nombres de dominio) disponibles», comunicó el Partido de los Piratas de Suiza, que apoya a WikiLeaks en nombre de la libertad en internet.






