Decenas de miles de personas participaron ayer, tres días antes del voto de una moción de censura contra el gobierno de Silvio Berlusconi, en una manifestación convocada hace ya largo tiempo por la principal formación opositora, el Partido Demócrata (PD).
Los manifestantes que llegaron a Roma en 18 trenes especiales, 1.500 autobuses y dos barcos, fueron llamados a manifestarse «con la Italia que quiere cambiar».
Dos cortejos salieron de la plaza de la República, cerca de la estación ferroviaria central de Termini, y la plaza de los Partisanos, delante de la estación de trenes de Ostia, para converger hacia la plaza San Juan de Letrán, en el noreste de la ciudad, lugar tradicional de las grandes manifestaciones populares.






