«Esto no se desmadró. Se apadrinó», declaró la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en alusión al «padrino», como ella descalificó hace unos años a uno de sus antecesores, su correligionario disidente Eduardo Duhalde (2002-2003).
Esa frase de la gobernante peronista, difundida por el diario El País, refleja el verdadero motivo de las tomas de tierra de espacios públicos y privados en Buenos Aires y sus alrededores, que hasta anoche, de acuerdo con el dirigente de la comunidad boliviana en esa provincia, Alfredo Ayala, eran siete.
La más importante es la toma en el parque Indoamericano en Soldati, donde según el censo que se levantó hay 13.303 personas; allí se declaró emergencia sanitaria.
También están ocupados los predios del Club Deportivo Alvariño, en Villa Lugano (unas 100 familias); espacios cerca a un frigorífico en Barracas, en Cañada de Gómez, en Riestra y Camilo Torres, en Villa 1-11-14 de Bajo Flores y la estación de Buenos Aires. En cada una hay un promedio de 50 familias.
Ayala también detalló que hay otras ocupaciones en ciudades aledañas a la capital, en González Catán (300 familias), Bernal (250 familias) y Uruguay y La Madrid (50 familias).
El primer episodio de esta crisis comenzó hace ocho días en el parque Indoamericano. Tres días después murieron dos personas y en los días sucesivos dos más. Tres de las víctimas fatales son de nacionalidad boliviana. Ante esos actos de violencia, el jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, el conservador Mauricio Macri, vinculó la ocupación a la «inmigración descontrolada» y un «avance del narcotráfico».
Mientras que Duhalde, que busca volver a la Casa Rosada en las elecciones del año próximo, había reclamado la semana pasada que se pusiera «orden» en su país. Ayer declaró que «hay un clima preanárquico en Argentina, al que es necesario ponerle fin sin pegarle un tiro a nadie, sino trabajando».
«El que está acostumbrado a gobernar sabe que cuando llega diciembre tiene que estar más alerta», declaró Duhalde a radio Mitre. El diario El País recuerda que fue en diciembre del 2001, cuando en plena crisis social y financiera —se había instalado el corralito de los depósitos bancarios— cayó el gobierno del radical Fernando de la Rúa entre saqueos y caceroladas. En enero del 2002, Duhalde asumió el poder. En diciembre, «si hay hambrunas, lo que está lejos de suceder como un fenómeno generalizado, hay también tomas de algún supermercado», dijo el ex presidente peronista.
Tras la recesión del 2009, la economía argentina crece al 8% el 2010, pero los índices de pobreza y desempleo no bajan a un ritmo tan acelerado, en un país donde se calcula que hay 1,8 millones de bolivianos.
Además del cruce de declaraciones entre Cristina Kirchner y Eduardo Duhalde, el diario Página 12 de Buenos Aires publicó ayer información respecto a las consultas que se hacen entre los «okupas» de Villa Soldati. Mientras la mayoría —todos ya fueron censados— votó por la desmovilización, hay quienes quieren mantener la medida, y entre los involucrados se admite que hay la intención de mantener la tensión para afectar a las autoridades nacionales y de Buenos Aires. Hay quienes también cuestionan la actuación pasiva de la Policía ante la violencia de los vecinos.
Declaran emergencia en el parque
Dadas las condiciones en las que están viviendo las más de 13.000 personas que tomaron el parque Indoamericano en Soldati, las autoridades de Buenos Aires declararon la emergencia sanitaria; de esa manera evitan el ingreso de más ocupantes e impiden que quienes salen sean agredidos, contó Alfredo Ayala, dirigente de la comunidad boliviana.
Embajadora, contra la xenofobia
El canciller argentino, Héctor Timerman, se reunió con la embajadora de Bolivia, Leonor Arauco, para tratar del conflicto generado por la ocupación de espacios públicos de la capital de Argentina, que ha ocasionado la muerte de un paraguayo y tres bolivianos.
El encuentro con Arauco tiene como objetivo «seguir cooperando en reducir el foco de xenofobia que desató (el alcalde de Buenos Aires, Mauricio) Macri, con sus declaraciones», afirmó Timerman en su Twitter.
El canciller elogió la decisión del presidente de Bolivia, Evo Morales, de ofrecer tierras en su país a los bolivianos involucrados en la toma del Parque Indoamericano, de Villa Soldati, donde permanecen apostadas más de 13.000 personas tras los violentos enfrentamientos con policías y vecinos.
«Eso es buscar soluciones. Todo lo contrario de generar odio entre la gente», resaltó Timerman en alusión a las afirmaciones de Macri que fueron criticadas por Bolivia y Paraguay.






