La tensión se concentra hoy en Villa Lugano, donde casi un millar de personas tomaron un predio del Club Albariño y pese a la amenaza del Gobierno nacional de quitar los bonos a los ocupantes y la presencia masiva del personal judicial y la Gendarmería, la gente se niega a salir.
Los ocupantes aseguran que no tienen una vivienda y se quejan porque dicen que no pueden pagar los altos alquires que cobran, incluso en las villas denominadas «miseria». «Un alquiler está entre 500 y 600 pesos por una habitaciòn pequeñita», indicó uno de los ocupas que por precaución no da el nombre.
En la toma hay una presencia predominante de migrantes paraguayos, peruanos y bolivianos.
El personal judicial y de seguridad intenta persuadir a la gente para que desocupen el predio, pero no lo consiguen. Los invasores dicen que no se irán del lugar mientras no reciban una vivienda.






