El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, salió en libertad bajo fianza luego de que un juez en el Reino Unido le concediera ese beneficio. «Es muy bueno respirar el aire fresco de Londres otra vez», dijo el australiano.
Un reporte de BBC Mundo señala que Assange indicó al salir de la Corte en Londres que sus abogados han escuchado rumores de que se le han presentado cargos en EEUU y que teme que podría ser extraditado a ese país.
El fundador del sitio de filtraciones también agradeció a todas aquellas personas que donaron dinero en todo el mundo para pagar su fianza. «Espero continuar con mi trabajo y seguir reivindicando mi inocencia en este asunto», dijo para referirse al proceso que se le sigue en Suecia por supuesto abuso sexual.
Horas antes, ante una audiencia de abogados, partidarios del periodista australiano —entre ellos su madre— y medios de comunicación, el juez Duncan Ouseley, del Tribunal Superior de Londres, decidió conceder la libertad bajo fianza a Julian Assange y desestimar así la apelación contra esta medida presentada por la acusación.
Assange ha causado la ira del Gobierno estadounidense tras haber divulgado cables diplomáticos secretos que han puesto al descubierto cómo maneja su política exterior detrás del escenario. Antes de la comparecencia ante el juez del fundador de WikiLeaks, su abogado, Mark Stephens, ya había confirmado que se había logrado reunir todo el dinero de la fianza.
Reacción. Stephens se mostró «extremadamente contento» de haber conseguido la libertad condicional para su cliente, contra quien, aseguró, se está llevando a cabo una «venganza continua». Tras el anuncio, muchos de los congregados en las puertas de la Corte —que estuvo rodeada de un importante despliegue de fuerzas de seguridad— rompieron en un aplauso cerrado.
«El tribunal no aborda este caso desde la perspectiva de que estamos ante un fugitivo de la justicia que intenta evitar su procesamiento (…). Claramente, (Assange) desea limpiar su nombre porque, de no ser así, las acusaciones siempre pesarán sobre él», apuntó el magistrado Duncan Ouseley.
El periodista australiano, de 39 años, regresó ayer por la mañana ante la justicia británica tras pasar más de una semana en una prisión del sur de Londres. El martes, el juez Howard Riddle le había otorgado la libertad condicional previo pago de una fianza de más de 300.000 dólares.
Suecia opta por el silencio
Cuando un juez inglés concedió libertad bajo fianza, la Fiscalía sueca apeló el fallo. Ayer, tras conocer que no hubo comentarios, los abogados de ese país dijeron que esa decisión «corresponde estrictamente a la justicia británica».
EEUU intenta armar un proceso
La Fiscalía de EEUU trata de armar un caso contra el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, para conseguir imputarle un delito de conspiración por la difusión de los documentos secretos del Departamento de Estado.
La investigación se centra en si Assange colaboró con el ex analista militar de Inteligencia de las Fuerzas Armadas de EEUU, Bradley Manning, en la sustracción de los documentos, informa The New York Times.
La investigación se basa en declaraciones que Manning hizo en una página web en las que aseguraba que mantuvo conversaciones con Assange mediante videoconferencia, jactándose incluso de constituir «una de las fuentes de alto nivel de WikiLeaks», según reveló un confidente.
El Departamento de Justicia estadounidense trata de determinar si Assange actuó como inductor o si llegó a participar de forma activa en la sustracción.
En el caso de que se lo demuestre, Assange enfrentará una causa penal por varios delitos, según fuentes cercanas a la indagación citadas por el diario. Desde que WikiLeaks llevó a cabo sus primeras filtraciones sobre Irak y Afganistán, la Fiscalía estadounidense estudia la posibilidad de imputar a Assange.






