La ley de universidades aprobada la madrugada de ayer por la Asamblea Nacional de Venezuela hizo salir a las calles de Caracas tanto a sus partidarios como a sus detractores, que en este último caso fueron disueltos por la Policía con el resultado de tres heridos.
La polémica Ley de Educación Superior fue aprobada con el respaldo de la mayoría oficialista, que defendió su carácter «democratizador», y el voto negativo de la oposición, que la rechazó por «inconsulta» e «inconstitucional».
Unas horas después de la aprobación, estudiantes y profesores contrarios a la ley intentaron marchar desde la Universidad Central de Venezuela (UCV-pública) hasta la cercana Plaza Venezuela, pero fueron repelidos por fuerzas de las Guardia Nacional y de la Policía Metropolitana.
Un profesor y un dirigente opositor, el general retirado Antonio Rivero, resultaron levemente heridos por perdigones, mientras que un fotógrafo fue golpeado en la cabeza sin mayores consecuencias.
La marcha opositora pretendía, en principio, llegar hasta la sede del Parlamento, en el centro de la ciudad, pero los organizadores desistieron porque carecían del permiso legal correspondiente, explicaron profesores universitarios.
También porque la Asamblea comenzó ayer un receso hasta el lunes por las fiestas navideñas y los manifestantes no iban a encontrar a nadie al cual expresar sus reclamos contra la ley de universidades.





