La Cámara Federal de Buenos Aires ordenó ayer la liberación del ex aviador militar Julio Poch, extraditado de España y acusado de participar en los ‘vuelos de la muerte’ durante la dictadura en Argentina (de 1976 a 1983), desde los que se arrojaban prisioneros vivos al mar, dijo una fuente judicial.
La Sala II de la Cámara ordenó la excarcelación de Poch, porque desde fines de octubre el juez Sergio Torres no había emitido pronunciamiento sobre la situación del encausado.
Poch, ex teniente de fragata, fue detenido en septiembre del 2009 en el aeropuerto de Valencia y extraditado en mayo a Argentina, adonde la justicia lo encausó por los delitos de privación ilegítima de la libertad y torturas seguidas de muerte. Pero la Cámara Federal revocó en octubre el proceso por falta de pruebas y le ordenó al magistrado que avanzara en nuevas medidas, como declaraciones testimoniales, que hasta ahora no se concretaron.
El ex militar, detenido en una cárcel común de la provincia de Buenos Aires, está imputado, entre otros casos que involucran a argentinos, en las desapariciones de la joven sueca Dagmar Hagelin y las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet.
El aviador, de 57 años, se retiró como teniente de fragata en febrero de 1981, tras lo cual se radicó en Holanda con su esposa y tres hijos. Un tribunal de la Audiencia Nacional, principal instancia penal española, autorizó su extradición por considerar que había indicios de su participación en los «vuelos de la muerte».
La dictadura argentina, encabezada por Jorge Rafael Videla, dejó unas 30.000 personas desaparecidas, según entidades defensoras de derechos humanos.






