América Latina se preparó para la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar, quienes en algunos países son los encargados de agasajar a los niños con obsequios y en otros serán recordados con misas, representaciones y la tradicional rosca de Reyes.
Cada 6 de enero los católicos celebran la llegada de los Reyes de Oriente a Belén, que tras un largo viaje siguiendo una estrella veneraron al Niño Jesús con incienso, mirra y oro; sin embargo, en Latinoamérica es más común que los obsequios sean hechos por Papá Noel y el propio Niño Jesús el día de Navidad.
Aun así, hoy en varios países de la región con regalos o sin ellos se conmemora la fiesta religiosa. Los Reyes llegaron ayer al zoológico de Buenos Aires acompañados por tres cachorros de león blanco de 50 días de nacidos. Los niños mexicanos prepararon su carta y ahora los «monarcas» deberán escoger entre miles el regalo indicado para satisfacer sus deseos.
«En Estados Unidos hay muchas familias hispanas que siguen manteniendo esa tradición», dijo a EFE Ricardo Cervantes, propietario de la panadería La Monarca, en Los Ángeles, quien explicó que la forma circular de la rosca significa el amor eterno de dios y la corona de un rey. En Cuba, aunque la fiesta no se celebra oficialmente, pero muchas familias lo hacen.






