EEUU sigue considerando a Larry Palmer como su candidato a embajador para Venezuela, declaró el portavoz del departamento de Estado, Philip Crowley, a pesar del rechazo venezolano y de haber reconocido, antes, que dicha nominación había quedado sin efecto.
El gobierno de Barack Obama está dispuesto a mantener esa postura de forma indefinida, enfatizó el portavoz. Washington considera que es importante tener un embajador en Venezuela, pero censura las «tendencias crecientemente autocráticas» en ese país, advirtió Crowley.
Dos días antes, el portavoz de la diplomacia estadounidense reconoció que la nominación del diplomático Palmer, que nunca llegó a ser aprobada por el Senado, había quedado sin efecto, tras el cierre de la 111 legislatura del Congreso en diciembre. «No hemos cambiado nuestra postura, a pesar de que su nominación, técnicamente, expiró», dijo
«Lo apoyamos antes de que se cerrara el anterior Congreso y continuamos apoyándolo; lamentamos mucho que Venezuela retirara su beneplácito, pero el hecho es que no estamos buscando otro candidato», añadió.
Al ser preguntado sobre qué pasaría si se prolonga la situación actual, que ha llevado a ambos países a no tener embajadores en sus capitales, Crowley dijo textualmente: «Estamos dispuestos a seguir así por tiempo indefinido».
El presidente venezolano Hugo Chávez sugirió el martes, en broma, que tenía sus candidatos, conocidos simpatizantes de su régimen, como el cineasta Oliver Stone, el actor Sean Penn o el filósofo y activista Noam Chomsky. «Apreciamos las sugerencias del presidente Chávez, pero el hecho es que no estamos buscando otro candidato», dijo el portavoz.






