Más de 200 personas murieron ayer por las lluvias torrenciales en tres municipios de la región montañosa del estado de Río de Janeiro, arrasada por aludes de tierra, informaron autoridades locales y la prensa local. En total, al menos 237 personas perdieron la vida en los tres municipios afectados: Nova Friburgo, Teresópolis y Petrópolis, donde barrios enteros sucumbieron a ríos de agua y lodo, debido a las devastadoras lluvias.
El saldo se disparó a última hora de ayer, cuando se dieron a conocer los estragos en Nova Friburgo, 140 km al norte de Río de Janeiro, donde 97 personas perdieron la vida, dijeron los Bomberos a la TV Globo.
Entre los fallecidos, tres eran bomberos que murieron mientras realizaban un rescate en la ciudad, que estuvo sin comunicaciones durante toda la jornada. En Teresópolis, 100 km al norte de Río de Janeiro, al menos 122 personas fallecieron, confirmó una portavoz de la alcaldía.
En Petrópolis, otra ciudad de la región serrana de Río de Janeiro, murieron al menos 18 personas, informó una portavoz de la alcaldía, que indicó que el número de fallecidos puede llegar a 40. La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, sobrevolará hoy la zona.






