Dirigentes democristianos venezolanos entonaron ayer, día del 65 aniversario de su partido, Copei, un mea culpa por haber contribuido a la llegada «de la barbarie roja», como llaman el gobierno de Hugo Chávez, e instaron a «parar el trote» del gobernante.
«¿Qué se cometieron errores? Sí, es verdad. ¿Que se contribuyó a abrirle el camino a lo que hoy estamos viviendo con Chávez? Sí y sería irresponsable negarlo», dijo el presidente del Comité de Organización Política Electoral Independiente (Copei), Roberto Henríquez, en un foro organizado para conmemorar la efeméride.
Al acto asistieron representantes del Partido Popular de España y de la Democracia Cristiana de Chile, quienes se comprometieron el apoyo a los venezolanos.
El Copei, que en la actual Asamblea tiene seis diputados en la Mesa Unitaria de la Unidad (MUD, coalición opositora con 65 representantes), y el socialdemócrata Acción Democrática (AD) son los dos partidos tradicionales en Venezuela, que se alternaron en el poder desde 1958 hasta 1994.
La crisis interna copeyana comenzó a mediados de 1990, cuando su líder histórico, Rafael Caldera (1916-2009), se separó de sus filas para alcanzar el poder de forma independiente.
La falta de unidad y las disputas con otras fuerzas opositoras también han ayudado a Chávez, recordó ayer el dirigente César Pérez, al exhortar a «la unidad de los demócratas». «Dejemos atrás esta barbarie roja que está destruyendo a Venezuela», agregó el gobernador del estado Táchira.
«En este 65 aniversario de Copei ofrecemos ese compromiso», de tal forma que las presidenciales de diciembre del 2012 pongan fin «a la bota militar comunista que hoy pisotea a Venezuela», añadió.






