Violentos enfrentamientos opusieron ayer en Túnez a las fuerzas de seguridad con elementos leales al derrocado jefe de Estado Ben Alí, que culminaron con el asalto del Palacio presidencial de Cartago, a un día del anuncio de la composición del nuevo gobierno.
El primer ministro Mohammed Ghannouchi advirtió por la noche que las autoridades de transición no mostrarán «ninguna tolerancia» con quienes siembren el caos en el país, en declaración telefónica a la televisión pública.
Disparos, primero esporádicos, luego más intensos, se registraron durante dos horas en la capital, entre francotiradores escondidos en edificios y policías y militares, comprobaron periodistas de la AFP. Dos francotiradores murieron en esos enfrentamientos, anunció un oficial del Ejército.
Horas más tarde, el Ejército tunecino dio el asalto al Palacio presidencial de Cartago, en el que estaban atrincherados elementos de la guardia presidencial de Ben Alí. «El Ejército dio el asalto al Palacio de Cartago donde están atrincherados elementos de la guardia presidencial» del ex presidente Ben Alí.
Un habitante de los suburbios de Cartago dijo que oyó «tiroteos» cerca. Agregó que el Ejército instaló un perímetro de seguridad alrededor del palacio. Según la televisión pública, policías que estaban en la Escuela de Altos Estudios Comerciales, cerca del Palacio, llamaron al Ejército, pues eran objeto de disparos.






